La alimentación
saludable es la que aporta todos los nutrientes
esenciales y la energía que la persona necesita
para mantenerse sana y para prevenir enfermedades
crónicas. Para mantener una dieta saludable
es necesario tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
CONSUMA VARIEDAD DE
ALIMENTOS: La
recomendación es consumir diariamente alimentos
como verduras, frutas, lácteos descremados,
cereales; algunas veces en la semana carnes blancas,
huevos, legumbre; y pocas veces al mes grasas
saturadas, carnes rojas, dulces y postres
COMA MÁS ALIMENTOS
RICOS EN FIBRA:
Las verduras, las frutas, los cereales integrales
y las leguminosas aportan fibra, que ayuda a prevenir
enfermedades crónicas. Procure consumir
dos platos de verduras y entre dos y tres frutas
al día.
ELIJA ALIMENTOS BAJOS
EN GRASA SATURADA Y COLESTEROL: Reemplácelos
por alimentos ricos en grasas poliinsaturadas
como aceites vegetales (oliva, maravilla), nueces.
REDUZCA LA SAL DE
SU DIETA: No
agregue más sal a los alimentos preparados
y evite alimentos procesados (enlatados, embutidos).
La cantidad promedio de sodio que debe ser consumido
por un adulto son 1,6 gr., que se encuentran en
4 grs. de sal común. Una cucharadita raza
de sal es equivalente a 5 grs.
DISMINUYA EL AZÚCAR:
El
exceso de azúcar y productos preparados
con ella puede producir obesidad, diabetes y otras
enfermedades crónicas asociadas con la
obesidad.
LEA LA ETIQUETA:
Es
importante que se informe del contenido nutricional
de los alimentos que compra, prefiera alimentos
bajos en grasa y sodio. En la etiqueta nutricional
se encuentra señalado el contenido de nutrientes
en 100 gr. y en una porción. En la columna
de 1 porción, la grasa total debe ser menor
de 3 gr. y el sodio menor que 140 mg.
SIGA UN PLAN REGULAR
DE EJERCICIOS: Trate
de caminar durante 20 a 30 minutos, mínimo
tres veces a la semana. Antes de empezar cualquier
plan de ejercicio consulte a su médico.
CAMBIE LA RECETA:
No
se trata de comer sin sabor, se trata de comer
más saludable. Cambie el contenido de grasa
o azúcar de las recetas, remplazando las
grasas animales por vegetales y los azúcares
por endulzantes. Sustituya la sal por aliños
naturales como orégano, laurel, ajo, cebollín
entre otros.
Comer
sano no tiene que convertirse en un castigo, la
cocina saludable puede ser exquisita y puede contribuir
a mejorar su salud.
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